Nos dijimos el uno al otro que al entrar a la universidad, se te apagan los sueños y no te queda más que morir estudiando, pues no puedes dejar los estudios y pretender seguir vivo (es decir, no ser asesinado por tus padres xD). Vivo rezando por que algun milagro venga y me rescate, me saque de la universidad ofreciendome ese mundo y ese futuro -no seguro- que siempre me imaginé.
El empezó a estudiar medicina, y yo, prácticamente estoy repitiendo el 1er semestre (es demasiado con que me halla quedado en la uni), y en dicha conversación, nuestras voces no pudieron ocultar la decepción al expresar "¿con qué tiempo?", ¿con qué tiempo nos dedicaríamos a lo que verdaderamente nos gusta?. Algo que siempre he pensado -y nadie me sacara de ahi- es que nosotros estamos cumpliendo los sueños de nuestros padres, esos que se imaginaron un futuro seguro, con un maldito diploma y una vida igual o peor de estresada que la que llevan ellos (al menos en mi caso). Yo prácticamente quedé condenada a algo que no me gusta mucho, y que talvez nunca me gustará -es que nada me gusta-, y sé que muchos dicen que cuando uno quiere cumplir sus sueños no hay nada que lo detenga (como lo describo en el post anterior), pero a veces, cuando se pierden las ganas, las esperanzas, y el apoyo, no se puede hacer nada. Puedo decir que voy a luchar, pero sé que no lo haré, talvez nunca me de tiempo, talvez nunca me dejen, talvez simplemente nunca pueda.
Recuerdo que quise estar en una coral, pero al decirle a mi papá si me podría llevar, este se puso histérico y me dijo "LO ÚNICO QUE TIENES QUE HACER ES PONERTE A ESTUDIAR", recuerdo esa escena y se me aguan los ojos, me dolió muchísimo. Pero bueno... igual no me gustan las corales...






